El expediente Bernardo Silva con Mourinho: de fichaje estrella a suplente de lujo tras el aviso del derbi
El portugués sólo ha sido titular en tres de los ocho partidos que ha disputado el conjunto blanco y ha pasado de ser una solución a una pieza complementaria
Bernardo Silva no es imprescindible en este Real Madrid. El derbi confirmó que Mourinho prefiere a Tchouaméni y a Valverde por delante del luso a pesar de la falta de fútbol que padece el equipo. Eso sí, jugó ocho minutos, repartió una asistencia a Rüdiger y dio control al centro del campo en los instantes finales del encuentro.
Bernardo ha ido convocado con Portugal para los partidos ante Gales, Dinamarca y Noruega (2) en una Liga de Naciones que le puede servir al futbolista para demostrar que puede ser muy útil en el esquema de Mourinho.
Bernardo Silva, de solución a complemento
Bernardo llegó al Real Madrid con un gran cartel. El conjunto blanco abordó una operación en la que se impuso a muchos competidores. Atlético de Madrid o FC Barcelona vieron como el futbolista cambiaba de decisión en el último suspiro y se marchaba al equipo entrenado por su compatriota Jose Mourinho.
Sus primeros partidos -amistosos- fueron una prueba de lo que podía aportar Bernardo al Real Madrid. El control del balón, el manejo de los partidos y la calidad para sacar el balón jugado desde atrás fueron las facetas más notables que le hicieron brillar en pretemporada. Con él sobre el césped acompañado de un centrocampista destinado a la destrucción del juego, el conjunto blanco disfrutó de los mejores minutos de fútbol de lo que va de campaña.
Pero eso se acabó. Fue titular en las dos primeras jornadas ante Espanyol y Real Sociedad y a partir de ahí se ha ido diluyendo como un azucarillo. La sanción ante el Inter, el rosco de minutos (0) ante el Elche y la suplencia ante el Atlético de Madrid confirman que el portugués se ha convertido en un complemento de lujo para el banquillo del Real Madrid.

Tchouaméni y Valverde por delante de Bernardo
Mourinho prefiere a Tchouaméni y a Fede Valverde por delante de Bernardo Silva. Algo que al aficionado madridista le debe sonar a chino tras dos años sin títulos y con el problema tan grave de fútbol que tiene el conjunto blanco en la sala de máquinas.
Los números hablan por sí solos. Bernardo ha disputado 282 minutos frente a los 190 de Tchouaméni en 4 partidos menos y a los 655 del indiscutible Fede Valverde. Esto demuestra que, a pesar de que el fichaje del portugués se hizo con vistas a solucionar el problema de juego del Real Madrid, Mourinho se ha decantado por dar continuidad al estilo físico por encima del futbolístico.
¿Dosificación o pérdida de galones?
Bernardo era fundamental en el Manchester City de Guardiola y llegó al Real Madrid con el objetivo de complementar una plantilla carente de jugadores creativos. Tras una buena pretemporada todo hacía indicar que el portugués iba a mejorar ostensiblemente el juego del equipo sobretodo en las grandes citas. Sin embargo, ante el Betis se esperaba su titularidad teniendo en cuenta que estaba sancionado contra el Inter y empezó desde el banquillo.
Y ante el Atlético, más de lo mismo. Una suplencia más que se puede interpretar como un plan de dosificación para un jugador de 32 años que viene de jugar 50 partidos por temporada en Inglaterra o simplemente como una preferencia futbolística de Mourinho.
Ahora, con un parón de selecciones que durará cerca de un mes, Bernardo Silva tiene una gran oportunidad para reivindicarse con una selección portuguesa en la que no es indiscutible y con la que sufrió varias críticas por la temprana eliminación de la Copa del Mundo. Sin embargo, es un jugador recuperable y que el Real Madrid espera su máximo rendimiento con los brazos abiertos.
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