Misma acta, distinto castigo: la prueba definitiva que destapa el doble rasero con la sanción a Vinicius
Indignación en el Real Madrid con los 4 partidos de sanción a Vinicius tras una escandalosa diferencia de criterio
El castigo del Comité de Disciplina a Vinicius Júnior ha desatado una enorme tormenta mediática y un monumental enfado en las oficinas de Valdebebas. Al brasileño le han caído un total de cuatro partidos de suspensión tras su expulsión ante el Villarreal: dos por el tirón de pelo a Nathan Saliba y otros dos por sus protestas posteriores al colegiado. La sanción supone un golpe devastador para el ataque merengue, ya que el ‘7’ no podrá jugar contra el Sevilla ni contra el Barcelona en el clásico del Camp Nou, además de perderse los choques ligueros frente al Racing de Santander en El Sardinero y la siempre complicada visita a Mestalla ante el Valencia.
Sin embargo, lo que verdaderamente ha hecho estallar la indignación en el entorno madridista es la escandalosa diferencia de criterio aplicada al redactar el castigo. Una disparidad de medir que dejó al descubierto el exárbitro Iturralde González al comparar el caso del brasileño con un precedente idéntico del fútbol español.

Misma redacción en el acta, diferente artículo para perjudicar al Madrid
En el acta del partido de la pasada jornada, el colegiado reflejó que Vinicius fue expulsado por «tirar del pelo a un adversario sin estar el balón en disputa». Esa misma redacción literal se utilizó la pasada temporada con la jugadora Bibiane Schulze (Athletic Club), cuando fue expulsada exactamente por el mismo motivo.
Sin embargo, a la futbolista del conjunto vasco se le aplicó el artículo 121, que contempla un castigo de uno a dos partidos. Ese articulado permitía al club recurrir las pruebas videográficas y pelear la rebaja de la sanción a solo un encuentro. En cambio, con Vinicius el Comité decidió cambiar de criterio y aplicarle de manera directa el artículo 130, un apartado mucho más duro referente a la conducta violenta.
Al encuadrar la acción en el artículo 130, el castigo mínimo parte obligatoriamente de dos partidos sin posibilidad alguna de pelear una rebaja a un solo choque. Un castigo que deja al Real Madrid totalmente maniatado por la vía de los recursos.
Un castigo desproporcionado que condiciona el calendario
Sumados los dos partidos por el tirón de pelo y otros dos por la agresividad en las protestas, la sanción definitiva se eleva a cuatro encuentros. Una severidad que contrasta fuertemente con la jurisprudencia previa y que consolida la sensación en Chamartín de que existe una persecución arbitral orientada a perjudicar al club.
Con este escenario, el extremo brasileño no volverá a disputar un solo minuto en LaLiga hasta después del próximo parón de selecciones, allá por el 21 de noviembre frente al Celta de Vigo. A José Mourinho no le quedará más remedio que reestructurar su frente de ataque para este exigente tramo liguero –con el Camp Nou y Mestalla como paradas clave- en el que su futbolista más desequilibrante solo podrá vestirse de corto en la Champions League.
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Qué se puede esperar de ésta mafia, no sólo de la federación, colegio de árbitros y del impresentable Tebas.