El guiño de Mourinho en el Bernabéu: reencuentro con Diego López 13 años después del debate del siglo
Diego López, exguardameta del Real Madrid entre enero de 2013 y verano de 2014, fue el entrenador de porteros en el calentamiento de anoche.
Ayer hubo ‘fichaje’ en el Real Madrid. Porque, quienes asistieron este domingo al cómodo triunfo por 4-1 frente al Sevilla en el Santiago Bernabéu, pudieron ver a Diego López volviendo a estar a las órdenes directas de José Mourinho, esta vez como entrenador de porteros.
La presencia del exguardameta gallego sobre el césped calentando a Thibaut Courtois antes del pitido inicial no deja de ser una anécdota circunstancial, motivada por la roja que vio Nuno Santos (el preparador de porteros titular del cuerpo técnico de Mourinho) en el convulso duelo frente al Villarreal.

Sin embargo, en el ecosistema madridista, ver a Diego López en ese escenario es la escenificación del peso que ha ganado la ‘vieja guardia’ en la estructura formativa de Valdebebas, y la prueba que sigue uniendo al técnico portugués con uno de los futbolistas que mejor encarnó su filosofía de vestuario en su primera etapa en Chamartín.
Diego López, de la trinchera de 2013 a la formación de jóvenes
Hay que viajar a la convulsa temporada 2012-13 para entender el calado emocional de esto. Cuando el Real Madrid acudió al mercado invernal para cubrir la lesión de Iker Casillas, pocos imaginaban que aquel fichaje relámpago desataría uno de los debates más intensos de la historia reciente del club.
Los 25 partidos en los que Diego López defendió la portería blanca bastaron para que Mourinho soltara aquella frase que pasó inmediatamente a la historia: «Me gusta más Diego López como portero que Iker Casillas. Es simple«. Detrás de aquel titular de portada no había solo una provocación mediática, típica del portugués de aquella época; había la fe ciega de un entrenador en un guardameta alto, sobrio y obsesivo con el trabajo diario.
Tanto convenció la apuesta que incluso Carlo Ancelotti mantuvo al gallego como su titular en LaLiga la temporada posterior, antes de su marcha al Milan en verano de 2014.
Pues bien, trece años después de aquella tormenta, el reencuentro se produjo anoche. Cuando Álvaro Arbeloa dio el salto al banquillo del Castilla, reclutó a Diego López como su preparador de porteros de confianza. Hoy, integrado en el filial que dirige Julián López de Lerma, su reputación entre los canteranos de La Fábrica es altísima.
El moldeador de los guardianes del futuro
En el día a día de Valdebebas, Diego López es el hombre responsable de pulir a las perlas que asoman por la portería blanca, como Sergio Mestre o Javi Navarro, habituales en la dinámica del primer equipo como terceros porteros en las convocatorias de Mourinho.
Cuando la expulsión de Nuno Santos abrió un hueco temporal en el banquillo del primer equipo, en Valdebebas no hubo dudas. Se recurrió a un Diego López que conoce como pocos la exigencia de la portería del Santiago Bernabéu, que cuenta con el respeto absoluto del club y que mantiene una sintonía profesional intacta con el preparador portugués.
Ahora, al gallego le toca volver a su día a día en el Castilla. Sin embargo, no sería de extrañar que uno de los cambios en el cuerpo técnico del Real Madrid la temporada que viene pasase por su ascenso al primer equipo como entrenador de porteros. Tendremos que estar atentos.
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