La roja a Cancelo y la mano de Balde: la indignación del madridismo que el triunfo en el Clásico no puede borrar
La actuación arbitral en el Barcelona 1-2 Real Madrid volvió a perjudicar al equipo de José Mourinho, pero eso no evitó la victoria blanca.
El triunfo del Real Madrid en el Clásico no ha conseguido tapar un debate que, una vez más, ha vuelto a dejar al descubierto las costuras del arbitraje en nuestra Liga. Porque sí, el equipo de José Mourinho volvió a ser perjudicado, esta vez ante el FC Barcelona. Que los tres puntos no hagan olvidar esto.
Porque una cosa es sumar tres puntos de oro en territorio hostil gracias a una lección táctica de Mourinho, y otra muy distinta mirar hacia otro lado cuando las imágenes de televisión evidencian que el partido pudo transcurrir por derroteros muy diferentes si la justicia sobre el césped y en la sala de VAR hubieran estado más acertados.
Porque desde hace tiempo, en el Real Madrid y en el madridismo en general hay una sensación de que, pase lo que pase sobre el verde, hay ciertos listones que se miden con vara de doble filo. Anoche en el Camp Nou se produjeron dos acciones muy concretas, ambas en la segunda parte, que pudieron haber cambiado el resultado del Clásico.
Roja perdonada a Joao Cancelo
En una de las galopadas típicas de Yan Diomande por el flanco izquierdo (el costamarfileño fue un quebradero de cabeza constante para la zaga culé), Joao Cancelo protagonizó una acción desmedida que se quedó sin castigo.
Una patada a destiempo, clavando los tacos en el gemelo del crack madridista, que pedía a gritos la cartulina roja directa. Sin embargo, ni Martínez Munuera sobre el verde apreció la gravedad en el primer instante, ni Iglesias Villanueva desde el VAR consideró oportuno que el colegiado principal revisase la acción en el monitor.
De hecho, la realización televisiva tardó varios minutos en ofrecer una repetición limpia que despejara cualquier duda. La realidad es que el Barcelona no debió haber llegado al final del partido con once jugadores, pero el madridismo ya está acostumbrado a tener que lidiar con esta mala suerte, por llamarlo de alguna forma.
La mano fantasma de Balde
Pero la entrada a Diomande no fue la única liada de los del silbato. Minutos después se produjo un forcejeo dentro del área local que acabó con Alejandro Balde arrastrando claramente el esférico con la mano en plena pugna con Mbappé. La jugada pedía una revisión en el monitor de VAR, un visionado que permitiese a Martínez Munuera valorar la voluntariedad o la alteración de la trayectoria.
Pero, para variar, el silencio del VAR fue absoluto. Nadie llamó al colegiado principal a la pantalla, privándole de juzgar una acción que en otros escenarios se ha señalado, como ocurrió semanas atrás con una acción similar en un encuentro del Real Betis. La vara de medir volvió a dejar la sensación de que ciertos clubes disfrutan de un trato de favor.
Ganar a pesar de todo
Nada de eso evitó que el Real Madrid demostrase sobre el césped del Camp Nou que tiene argumentos de sobra para tumbar a cualquiera y que este proyecto de José Mourinho está muy vivo.
Pero lo dicho, el hecho de haber ganado no puede ni debe servir de coartada para silenciar lo evidente. El conjunto blanco volvió a ser perjudicado arbitralmente en un Clásico. El Real Madrid cumplió en el campo; ahora falta que la justicia arbitral esté a la altura de lo que se juega en el terreno de juego.
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