El Real Madrid se frota las manos con Mbappé: gol y mensaje
El francés fue el autor del primer gol del Real Madrid y un dolor de muelas para la defensa del Schalke 04 en el último amistoso de pretemporada
Mbappé solo necesitó 45 minutos para demostrar que quiere ser el líder de este nuevo Real Madrid de José Mourinho. El francés dejó su sello con un buen gol aprovechando un error de la zaga del Schalke y dejó minutos de mucha calidad pese a llevar poco más de una semana entrenando con sus compañeros.
Y es que en tan solo 12 minutos, Kylian Mbappé ya había visto puerta y había disfrutado de una gran ocasión tras una buena carrera con la que superó a su par sin apenas dificultad. Se topó con Karius, pero demostró que su chispa no se fue de vacaciones.
Otro aspecto llamativo fue su posición. Sorprendente por momentos. En los primeros compases del encuentro, Mbappé partió desde la derecha y con el paso de los minutos fue ocupando el carril central del ataque madridista. Sólo se le vio compartir parcela del campo con Vinicius de forma esporádica y circunstancial.
Pero lo que está claro es que el partido deja una conclusión: Mbappé disfruta cuando tiene espacios para correr. El francés sabe que en el uno contra uno es imparable y así lo demostró en su gol y en diversas acciones en las que tuvo solo a un oponente por delante. El panorama cambiará cuando el Real Madrid se mida a un equipo que defienda en bloque bajo, pero ya se vislumbra que los de Mourinho, con Kylian a la cabeza, pueden ser letales con metros por delante.
Todo en 45 minutos
Kylian Mbappé salió de inicio, hizo su trabajo y tras el descanso volvió del vestuario con el chándal puesto. Una parte de rodaje y buenas sensaciones para el francés que fue sustituido por un Carlos Espí que vio puerta por segunda vez desde que es jugador del Real Madrid gracias a un buen centro de Carreras.
El francés estuvo eléctrico, solo le bastaron seis minutos para estrenar su cuenta goleadora. A partir de ahí, se convirtió en una sombra a la que solo podían perseguir los defensores del conjunto alemán. El galo les cogía la espalda como quería y sus cambios de ritmo le convirtieron en, como ya es habitual, prácticamente imperceptible por sus rivales.
Por otro lado, Mbappé dejó una imagen llamativa cuanto menos. Al borde del descanso vio la tarjeta amarilla por desobedecer las órdenes del colegiado, una sanción que fue protestada por los jugadores del conjunto blanco. Pero tuvo poca importancia, pues abandonó el césped tras el paso por el túnel de vestuarios.
El Espanyol, próximo rival
El Real Madrid ya ha terminado su preparación para lo que será una temporada ilusionante. Con un balance de un empate y tres victorias, el conjunto blanco preparará esta semana el importante duelo que abrirá el curso liguero ante el Espanyol en el RCDE Stadium el próximo sábado a las 21:30.
Ese duelo, correspondiente a la jornada número 2 de Liga (la primera está aplazada por los jugadores del Mundial que se incorporaron más tarde) marcará el inicio de un curso en el que el Real Madrid y Mbappé tienen el objetivo primordial de ganar títulos. Para ello es de vital importancia empezar con buen pie, sumando de tres y dejando buenas sensaciones.
Los cimientos del nuevo proyecto de José Mourinho empiezan a dar forma a un equipo que, aunque parezca paradójico, la acumulación de minutos está haciendo que cada vez se parezca más a un equipo. Así lo señaló el técnico luso al término del encuentro ante el Schalke 04: «Existe empatía y trabajo colectivo».
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