El fenómeno que desespera a Mourinho en el Real Madrid: el equipo que más genera de Europa es también el que más perdona
El Real Madrid es el equipo que más genera de Europa, pero también el que más falla atendiendo a los datos recogidos en este inicio de curso
El arranque de temporada del Real Madrid está dejando una paradoja bastante llamativa sobre el verde que ha provocado que las dudas se trasladen al aficionado. Por un lado, el conjunto blanco se ha destapado como la máquina ofensiva más peligrosa del continente; por otro, está mostrando una falta de colmillo impropia de sus delanteros.
Y es que las estadísticas no engañan y reflejan esta doble realidad a la perfección: el equipo madridista es el club de las grandes ligas que más ocasiones claras genera, alcanzando las 27 en lo que va de campaña, pero a su vez encabeza el ranking negativo con 19 opciones manifiestas desperdiciadas. Una efectividad muy pobre para un vestuario acostumbrado a decidir choques por pura pegada.
La falta de puntería ya ha costado puntos al Real Madrid
Este problema de efectividad se ha hecho evidente en los dos últimos partidos del equipo de José Mourinho. El primero de ellos ocurrió en La Cartuja frente al Real Betis. El equipo se marchó de vacío y acabó perdiendo contra toda lógica por culpa de esa falta de acierto de cara a puerta. De hecho, Mourinho ya dijo en rueda de prensa que prefería ganar a jugar bien y generar, que fue literalmente lo que ocurrió.

Frente al Inter de Milán, el Real Madrid se puso por delante al descanso con un resultado parcial del 2-0, lo que hacía presagiar una gran noche en clave madrisita. Sin embargo, los madrileños dejaron vivos a los nerazzurros fallando varias ocasiones y dejando sin sentenciar al equipo transalpino. Algo que provocó que se terminase metiéndose en el partido con un gol de Lautaro Martínez.
Courtois salvó los muebles en una noche de sufrimiento
Dejar al rival con vida terminó costando un sufrimiento desmedido. El Inter recortó distancias y amenazó con aguar la fiesta en el Bernabéu, algo que solo pudo evitar un Thibaut Courtois estelar bajo palos. El choque, además, evidenció el sello reactivo del técnico luso, cediendo la iniciativa hasta firmar un escueto 35% de posesión, uno de los registros más bajos en la historia del club en Champions.
El propio José Mourinho no ocultó su descontento pese a haber amarrado los tres puntos. Para el de Setúbal, renunciar a tener el esférico forma parte de su plan de repliegue y zarpazo, pero esa fórmula pierde todo el sentido si se falla el último remate y se depende de los milagros del portero. La consigna en Valdebebas para las próximas semanas está clara: hay que calibrar el punto de mira para que el caudal ofensivo se traduzca en tranquilidad.
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