El Juvenil A del Real Madrid hace historia: la fórmula ganadora de una generación dorada
El equipo juvenil del Real Madrid dirigido por Álvaro López se proclamó campeón del mundo tras firmar un triplete histórico
En el Real Madrid saben bastante bien de generaciones que pasan a la historia. Una de ellas será la que compone el Juvenil A de Álvaro López: los chicos del 2007 y 2008. El conjunto blanco se consagró hace menos de una semana como campeón de la Copa Intercontinental sub-20 en el Santiago Bernabéu. Aquello fue el broche de oro a una temporada como la pasada en la que ganaron liga, Youth League y Copa de Campeones.
Dos puñales por las bandas
El trabajo lo comenzó López de Lerma, pero le relevó el Álvaro López cuando a mitad de temporada Arbeloa subió al primer equipo. Sin embargo, aquel Real Madrid no perdió su identidad: dominar cuando se pueda y atacar los espacios para hacer daño. La velocidad de Yáñez le dio muchas alegrías a los madridistas. El gaditano encontró a mitad de temporada un socio ideal por la otra banda como Alexis Ciria.
Los laterales tampoco se quedaban atrás. Tanto Lezcano por la banda izquierda como Diego Aguado por el costado derecho incidieron bastante en el ataque. Esto le daba una profundidad al juego del Juvenil A muy propicia para generar superioridades en campo rival. Otro que tuvo oportunidades sobre todo en la Youth League fue Víctor Valdepeñas, igual que Liberto. Ambos capitales en la fase decisiva del torneo.

Todos ellos dotaron de velocidad al juego del Real Madrid. Un estilo que no entendía un partido sin ocasiones a campo abierto. También hubo momentos de dominio, especialmente contra rivales de menor entidad. En liga destacaron con sus goles Enzo Alves, hijo de Marcelo, junto a Jaime Barroso, Gabriel Valero y Adrián Pérez. También apareció por sorpresa Fran Santamaría en la final de la Copa Intercontinental. Aunque en Europa, el sello de calidad lo pusieron desde las bandas.
Una defensa consagrada
En la parcela defensiva también supieron jugar sus cartas. Desde los penaltis parados por Javi Navarro en la Youth League hasta la final de la Copa de Campeones contra el Barça. Sin olvidar la aportación de Ilya Voloshyn. El Real Madrid, primero con López de Lerma y después con Álvaro López, se mostró muy contundente. La experiencia de Joan Martínez con el primer equipo ayudó a tener madurez en la defensa. Así como Diego Aguado cuando le tocó actuar de central o Mario Rivas.

Todos ellos, junto a los ya mencionados Liberto, Valdepeñas o Fortea, con la aportación desde la portería encajaron 16 goles en toda la liga. En Europa fue más complicado mantener la meta imbatida. Pero el potencial ofensivo de un bloque con bastante participación en Primera Federación con el Real Madrid Castilla apareció en momentos agudos como aquella eliminatoria contra el Olympique de Marsella.
La fortaleza en el centro del campo
En un equipo de puro Rock & Roll, también había partidos para mimar el balón. De eso se encargaban peloteros como Carlos Díez, Lacosta o Beto. El físico lo ponía Cestero o Cherif Fofana cuando tenía oportunidades. Otros jugadores como José Reyes, hijo del mítico José Antonio Reyes, Ignacio Gascón o Pol Durán tuvieron bastante peso en el campeonato doméstico.

Para la final de la Copa Intercontinental apareció en escena Sergio Martínez. Su toque de balón y facilidad para llegar a tres cuartos de campo potenciaron una medular que no se cansó de mostrar detalles técnicos en cada encuentro de la temporada pasada. Pese a su juventud, el equipo sabía mantener el balón para darle pausa a los partidos o filtrar pases superando líneas para poner en ventaja a los delanteros y darle dinamismo al juego.
Son muchos los nombres propios que se podrían destacar de un equipo que lo ha ganado todo, excepto la Copa del Rey, a nivel juvenil. Pero lo más importante fue su capacidad de resiliencia para triunfar a nivel nacional, europeo y mundial.
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