De la crisis del derbi a pleno de triunfos: el milagro de Mourinho en octubre que devuelve el alma al Real Madrid
El conjunto blanco ha aprobado con nota el exigente mes de octubre en el que se ha enfrentado a Villarreal, Roma, Sevilla, Leipzig y FC Barcelona
El Real Madrid ha solventado de muy buenas maneras el exigente mes de octubre que tenía por delante. Después de caer en el derbi, el equipo necesitaba reponerse en una treintena de días en los que se ha enfrentado a rivales de entidad como son Villarreal, Roma, Sevilla, Leipzig y FC Barcelona.
El elenco de Mou ha registrado cinco triunfos en cinco partidos trampa, yendo de menos a más y mostrando un carácter inédito en las dos últimas temporadas con Xabi Alonso y Arbeloa en el banquillo.
El Real Madrid sale reforzado
Las cosas pintaban realmente mal en el inicio de octubre para el Real Madrid. El conjunto blanco miraba el calendario entre el temor y la responsabilidad de no poder fallar en Liga y de mantener el pulso en la Champions tras firmar su segunda derrota del curso en el derbi ante el Atlético de Madrid por 2-1.
Ante el Villarreal, el equipo salvó los muebles (a pesar de la expulsión de Vinicius) para mantenerse a seis puntos del liderato. Tres días después llegó el punto de inflexión con la remontada ante la Roma y ese fin de semana los de Mou se dieron un festín ante el Sevilla que confirmó la mejoría.
La goleada ante el Leipzig le hizo llegar en buena forma a un clásico que se presentaba decisivo para el devenir del título liguero. Y la evolución vista en el mes de octubre dio sus frutos ante el FC Barcelona con un 1-2 que demuestra que este equipo está muy de vuelta.
Roma, como punto de inflexión
El Real Madrid se va encontrando así mismo. Y esto, gracias a la remontada ante la Roma hace apenas quince días. Ese partido supuso un antes y un después en la temporada del conjunto blanco. Mourinho apostó por el mismo once que venía de dos temporadas sin ganar nada. Sin embargo, a falta de 10 minutos empezó la revolución y se encontró con pistas claras de lo que debe ser su once tipo.
El movimiento de Valverde a la banda derecha para crear un centro del campo constructivo, las oportunidades de Endrick y Espí y las titularidades de Diomande le han abierto un nuevo panorama al luso, que por fin va encontrando las piezas de su puzle para encarar los partidos más importantes de la temporada.
Algo que también cambió en Roma fue el concepto de que el Real Madrid sólo juega con once. Mou ha conseguido enchufar a toda la plantilla y el clásico fue buena prueba de ello: Lunin fue salvador con una gran parada a Gerard Martín y Camavinga fue protagonista con su asistencia a Mbappé para certificar el triunfo en el Camp Nou.

Esto es Mourinho
El clásico justificó el fichaje de Mourinho por el Real Madrid. El luso llegó a un equipo sin alma, sin ideas y sin fútbol que sufría siempre que tenía una cita importante por delante. No rendir y no ganar ante rivales de entidad se había convertido en un mal hábito que el técnico debía cortar de raíz. Y lo ha conseguido.
Y es que Mourinho no llegó al conjunto blanco para inventar el fútbol e implantar un sistema novedoso y atractivo. Mourinho llegó para ganar partidos y para impregnar carácter a unos futbolistas malacostumbrados que no sufrían lo más mínimo por la mala imagen que estaban durante las últimas temporadas.
Ante el FC Barcelona, el luso se reencarnó en el de 2011. En aquel año acabó con Guardiola y en este 2026 le ha asestado un buen golpe a Flick y ha convertido al Real Madrid en una máquina de competir.
¿No te quieres perder nada del Real Madrid?
Sigue la última hora, análisis y exclusivas en nuestras redes sociales:
