El Real Madrid en caída libre: 6 puntos que remontar en septiembre y sin solución
El conjunto blanco volvió a los malos hábitos de los dos últimos cursos y cayó con estrépito en el Metropolitano ante un Atlético muy superior
El Real Madrid volvió a ser irreconocible. Lejos, muy lejos queda esa versión luchadora, que nunca se rinde y que pelea hasta el final en busca de un mísero empate ante sus rivales más directos. Este equipo no compite y da la sensación de estar completamente desnortado ante el ritmo de un FC Barcelona que, futbolística y anímicamente, está a años luz de los blancos.
El Real Madrid, el mejor amigo de FC Barcelona y Atlético de Madrid
El Real Madrid sucumbe ante el Atleti y hará lo propio frente al Barcelona. Y la noticia es… que ya no es noticia. Un patrón que viene repitiéndose con bastante asiduidad desde la temporada 24/25 y que hace temer al madridismo con vistas a los años venideros. La falta de colmillo competitivo del conjunto blanco esté el entrenador que esté, hace pensar que el problema no está en los banquillos, sino en los jugadores que, en muchos casos, no dan el nivel.
Y no es cuestión de que sea una plantilla floja o no. Es cuestión de hambre. Es cuestión de ambición y es cuestión de saber el escudo que defienden todos los días. Es muy llamativo ver como presiona Raphinha, la picardía de Giuliano o el nivel de Aubameyang y compararlo con la desidia de Mbappé, los errores de Vinicius y la intrascendencia de cualquier futbolista del centro del campo.
Una actitud impropia
«Hasta el final, vamos Real». Ese lema rezaba una lona cansada de presenciar finales tanto en el panorama europeo como en el panorama nacional. Siempre que se desplegaba esa gran pancarta sobre el fondo de Wembley, La Cartuja o Saint-Denis, se generaba una ilusión desbordante en el aficionado madridista porque sabía que iba a presenciar historia.
A día de hoy esa pancarta estará bien guardada en las entrañas del Bernabéu. Y presumiblemente, estará mucho tiempo sin ver la luz del sol. Porque ni el equipo lucha hasta el último aliento, ni va a llegar a ninguna final si la cosa sigue así. Y no lo digo yo, lo dicen los resultados y la sensaciones que dejan unos futbolistas que manejan el dialecto a la perfección pero que les falta lo más importante: la ambición futbolística.

Al mal tiempo, mala cara
Las cosas van mal e irán peor. El Real Madrid no vive de ganarle al Elche o al Espanyol (con todos los respetos del mundo). El Real Madrid vive de vencer al Bayern, al Barcelona, al Atlético de Madrid y a cualquier equipo de primer nivel europeo. Tras dos años y el inicio del tercero obsoletos de alegrías de tal calibre, el conjunto blanco esta empezando a darse cuenta de que él es su máximo enemigo.
El Real Madrid ya cuenta con dos derrotas en la presente Liga y, por lo tanto, con 6 puntos menos que un FC Barcelona arrollador. Ni siquiera Mourinho ha conseguido calar en la mente de unos futbolistas malacostumbrados y con malos vicios adquiridos en épocas pasadas. El problema es evidente: el núcleo del vestuario está completamente podrido y prima más lo individual que lo colectivo.
Otro artículo de opinión aparte merece el tema del Balón de Oro de Mbappé. El francés parece no saber que con este tipo de actuaciones lo único que hace es alejarse del galardón y que no vale sólo con tirarse flores a él mismo. Esto va de aparecer en momentos importantes y ganar títulos, algo que si ha hecho Dembelé en el PSG y su sustituto, que ha demostrado ser mejor, Kvaratskhelia.
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