Endrick da un golpe encima de la mesa: de jugar cuatro minutos a ser el artífice de la remontada del Real Madrid en Roma
El brasileño levantó a un aturdido Real Madrid que perdía por 3-1 a menos de diez minutos del final con dos cabezazos y su potencia por banda
El fútbol va de contrastes. Lo pueden corroborar el Real Madrid y Endrick. El brasileño, que solo había jugado cuatro minutos esta temporada, sustituyó a Vinicius en el minuto 59. No solo aprovechó la media hora que tuvo para mostrarse eléctrico por la banda derecha, también protagonizó la remontada del conjunto blanco. El equipo de Mourinho pasó de perder por 3-1 contra la Roma a poner el 3-4 en el marcador en poco más de siete minutos.
1,72 de pura valentía
No será el más alto, pero Endrick se impuso a toda la defensa de la Roma hasta en dos ocasiones. En ambas jugadas atacó el primer palo para anticiparse a la envergadura de los zagueros rivales. El primer cabezazo lo paró Gollini y en el rechace marcó Carlos Espí. El segundo fue inapelable: otro centro puesto con música de Arda Güler que el brasileño mandó al fondo de la portería.
Fueron mucho más que dos zarpazos para empatar antes de que Rüdiger pusiese la guinda en otro córner. También cobró especial protagonismo la actitud de Endrick. Desde que saltó al terreno de juego, se atrevió a desequilibrar con sus veloces carreras por la banda derecha. Se marchó de su marca un par de ocasiones con una rapidez sorprendente. Su poderío físico, con un tren inferior privilegiado, también ayudó. Aquellas ocasiones no acabaron en gol, pero su ímpetu despertó a un Real Madrid apático.

Tal vez eso es lo que buscaba Mourinho. Los blancos necesitaban piernas frescas, pero también gente con hambre suficiente para darle la vuelta a la situación. Ahí apareció Endrick al rescate. También lo hizo Arda Güler con su hat-trick de asistencias, el oportuno Carlos Espí o Bernardo Silva. Los cambios resucitaron al Real Madrid con la valentía de Endrick a la cabeza.
Una conversación con Dios para tirar la puerta abajo
El inicio de temporada no estaba siendo fácil para Endrick. Después de pasar la mitad de la temporada pasada en el Olympique de Lyon, comenzó teniendo protagonismo en la pretemporada del Real Madrid. Hasta vio portería en el amistoso contra la Fiorentina. Pero una pequeña tendinitis antes de la última prueba contra el Schalke 04 le dejó apartado en el arranque de LaLiga.
En la visita al Martínez Valero jugó los últimos cuatro minutos en los que Carlos Espí marcó el 2-3. Durante el parón de selecciones, cogió rodaje con la Brasil de Ancelotti. Pero el destino quiso que volviera a vestir la camiseta del Real Madrid en otra noche de remontada. La llamada de Mourinho pilló a Endrick «hablando con Dios». Así se lo confesó a Ricardo Sierra en el micrófono de Movistar Plus tras el partido.

«Donde quiero estar es en el campo, jugando, ayudando a mi equipo», señaló el delantero. Sus declaraciones demostraron una humildad que siempre ha llevado por bandera y que anoche le convirtió en el MVP del partido. No deja de ser una pieza más que tiene que encajar Mourinho en su esquema porque Endrick no ha llamado a la puerta, la ha tirado directamente para demostrar que puede aportar mucho al Real Madrid.
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