Anatomía de un error de diseño: el Real Madrid paga cara su amnesia en el centro del campo
Los años perdidos en la dirección deportiva han hecho que el Real Madrid no encuentre una regularidad en su juego, y la pérdida de dirección es clara y nítida
El Real Madrid no da con la tecla. Esa que te acerca a ganar, ya que conseguir títulos no está asegurado, y menos en el deporte colectivo. En el individual es otra cosa, ya que solo dependes de ti mismo, pero aquí es completamente diferente. La parte positiva, y eso que es lo más difícil de identificar, es que todos sabemos dónde está el error. O, en cualquier caso, ya hemos encontrado ese pequeño gran fallo que nos ha llevado hasta aquí.
Subestimar y sobreestimar siempre tiene su parte negativa. Esa moneda de doble filo que últimamente le ha salido mal al Real Madrid en cualquiera de las dos vertientes. También hay que tener en cuenta un valor muy humano, y que da sentido a la existencia de las personas: es duro y doloroso admitir que uno se ha equivocado. Y el club blanco lo ha hecho mucho, incluso más que eso, durante estos últimos años. Todo en el apartado de fichajes, donde debería ser más fácil acertar. Pero no, no ha sido así.
¿Qué ha pasado realmente en el Real Madrid?
Quién sabe, pero es una buena pregunta. El trabajo que se realiza a nivel dirección deportiva es lo que se traduce en el campo, y es que después de la Champions de la temporada 2023-2024, ya nada ha sido igual. Se retiró Toni Kroos, el faro del Real Madrid, y su sustituto fue… bueno, nadie. Se trajo a un más que innecesario Kylian Mbappé por una cifra altísima y el mejor contrato de la historia del club, pero nunca se pensó en reforzar un centro del campo que te pedía a gritos sucesores. Y ni siquiera es una crítica al francés, desde el primer día estaba claro que no iba a funcionar el equipo sobre el césped.
Aun así, una temporada de transición la puede tener cualquier club, incluso el Real Madrid. Es humano, e incluso hasta sano. Se marchó Luka Modric de forma casi incomprensible para todos, y tampoco hubo sustituto. Y, nuevamente, se marchó a la batalla con el mismo planteamiento. Para sorpresa de nadie, sucedió lo mismo. Ahora, en pleno 2026, y después de dos campañas desastrosas, se renovó a Vinicius Jr con otro de los mejores contratos de la historia de la entidad, cuando ni siquiera se lo había ganado con rendimiento puro sobre el césped.

El salvador no es José Mourinho
A José Mourinho se le ha fichado bastante, sobre todo en defensa. Todo para fortalecer una parcela que tenía muchas carencias a nivel contundencia, pero también es insuficiente. Se unió Bernardo Silva, que si bien es un refuerzo absoluto de garantías, no es lo que necesitaba el Real Madrid. Al menos, no lo único. Y los entrenadores no hacen milagros, pues trabajan con lo que tienen y le intentan sacar el máximo jugo posible. Así ha sido el portugués durante toda su carrera.
De hecho, recordando un poco la temporada pasada, el mejor Real Madrid fue el de Álvaro Arbeloa, cuando encadenó victorias importantes contra el Manchester City y mostró un rendimiento sobrio y contundente en LaLiga. Casualmente, sin Kylian Mbappé y con un Vinicius Jr que recordó a su mejor etapa. Con Xabi Alonso, pese a que el brasileño tuvo buenas cifras, el que mostró una imagen espectacular fue el francés. Esto nos dice una cosa clara: no encajan. Al menos, no juntos.
El fútbol, como el baloncesto o cualquier deporte colectivo, trata sobre áreas de influencia. Si dos jugadores se pisan continuamente y comparten ciertos tipos de acciones, la conclusión es que no casan. Ni tres entrenadores diferentes lo han conseguido, es difícil que Mourinho pueda romper con esa norma. Eso sí, ojalá vuelva a este texto en mayo después de ganar la Champions, porque si me tengo que equivocar, que sea aquí.

El mayor desastre conocido: el centro del campo
La llegada de Bernardo Silva y la futura proyección de Arda Güler como centrocampista al estilo Luka Modric pueden dar cierta luz al Real Madrid de cara a esta temporada. Aunque otros nombres como Aurelien Tchoauméni y Eduardo Camavinga, que funciona a destellos, tiran del carro madridista lo máximo que pueden. Salvo de esta pequeña quema a Fede Valverde, que ha demostrado ser el mejor jugador del club blanco estos años, aunque haya ciertas cosas a mejorar.
El fichaje de un centrocampista creativo era más que necesario, y eso que ni siquiera hacía falta que fuese una estrella. ¿Rodrigo? Era una opción, pero otros como Angelo Stiller o, incluso, y sin ser espectacular, Martín Zubimendi, habrían servido. La clave era sumar una pieza de creación a este puzzle sin resolver, ya que el resto de movimientos estaban bien realizados.
En cualquier caso, parece que la temporada será larga, ya que hay jugadores en el Real Madrid que piensan que debe ser el club el que les ayude a ganar a ellos, y no al revés. Y mientras el ser individual no se pliegue para servir al colectivo, nada cambiará.
¿No te quieres perder nada del Real Madrid?
Sigue la última hora, análisis y exclusivas en nuestras redes sociales:

Ya se veía venir la necesidad de fichar a un medio centro creativo ,es necesario el equipo se parte en el medio .